Primero los niveles, después los filtros
Antes de comprar cualquier cosa, conviene abrir el capó con el motor frío y revisar aceite, refrigerante, líquido de frenos y agua del limpiaparabrisas. Si el aceite está negro y espeso, o el refrigerante perdió color, eso ya marca la prioridad. Recién después tiene sentido mirar el filtro de aceite y el de aire: un filtro saturado se nota en el consumo y en cómo respira el motor, pero no se cambia por costumbre sino por estado.